Vos, que me abrazabas en la ausencia, y prometías esperarme todo lo que fuese necesario. Vos, que me besabas, sin siquiera saber lo que pensaba. Me propusiste un futuro juntos. Cosas complejas, pero también de las simples, que son las que yo considero, las más bellas, como flores, poemas, canciones y melodías de guitarra.
Ver millones de películas, hasta quedarnos dormidos, en tu cama, o tal vez, en la mía. Hacer cosas que hacíamos de pequeños, pero ahora, hacerlas juntos, como mirar un dibujo animado, en un canal de televisión. Entrelazar nuestros dedos y contemplar nuestras manos, por horas, como si no pasase el tiempo. Corretear por las calles, y atrapar las burbujas como dos niños, sin importar el que dirán.
Pero un día se te dio por olvidar, todo eso y mucho más que lograba tocar mi punto máximo de felicidad. No pedía nada extraño, solo que mataras el tiempo con migo, sentados, por algún lado.
Ver millones de películas, hasta quedarnos dormidos, en tu cama, o tal vez, en la mía. Hacer cosas que hacíamos de pequeños, pero ahora, hacerlas juntos, como mirar un dibujo animado, en un canal de televisión. Entrelazar nuestros dedos y contemplar nuestras manos, por horas, como si no pasase el tiempo. Corretear por las calles, y atrapar las burbujas como dos niños, sin importar el que dirán.
Pero un día se te dio por olvidar, todo eso y mucho más que lograba tocar mi punto máximo de felicidad. No pedía nada extraño, solo que mataras el tiempo con migo, sentados, por algún lado.

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